"Me imagino mi epitafio: `Aqui descansa paul Newman, que murió de un ataque, tras darse cuenta de que sus ojos azules se estaban volviendo marrones´".
Así definia Paul Newman lo que podria ser su epitafio, diciendo mucho del caracter de este gran actor.
Tras 83 años de una vida singular y feliz como el mismo definía, después de tirar la toalla en una lucha contra el cáncer que ya no podía vencer, después de abandonar el hospital para pasar los últimos días de vida junto a su amada esposa, finalmente, los que posiblemente fueran los ojos azules más bellos del cine se cerraron para siempre.